En los primeros años de vida es vital ofrecer
las respuestas a las necesidades educativas que se requieran,
sean las que sean, para promocionar y desarrollar las
capacidades y actitudes óptimas de cada uno. Y
es que, para enfrentarnos con éxito a la vida necesitamos,
desde que nacemos, aprender. La educación se convierte
en un hecho inherente al ser humano.
![]() |
En ese medio, al futuro ciudadano -desde la más
temprana edad- se le prepara no para que más tarde
sea un buen alumno o aprovechado estudiante, sino para
que desarrolle todas sus potencialidades y pueda convertirse
en una persona adaptada, útil y equilibrada, en
suma: feliz. Cuanto antes empiece este aprendizaje, mejor.
La Atención Temprana requiere varias vertientes
de actuación, globales, íntegras e interrelacionadas.
Y es que, la complejidad del ser humano y su contexto
hace que sea necesario servicios y recursos interdisciplinares,
ya sean desde el medio educativo, social y sanitario.
Ello provoca, la necesidad de formación de profesionales.






