La atención temprana es uno de los derechos básicos que tenemos que ofrecer a nuestros menores. Toda persona tiene el derecho al aprendizaje.
Independientemente de nuestra idiosincrasia o estado vital, tenemos derecho a nuestro propio desarrollo, que es único e irrepetible.
En los primeros años de vida es vital ofrecer
las respuestas a las necesidades socioeducativas que se
requieran, sean las que sean, para promocionar y desarrollar
las capacidades y actitudes óptimas de cada uno.
Y es que, para enfrentarnos con éxito a la vida
necesitamos, desde que nacemos, aprender. La educación
se convierte en un hecho inherente al ser humano.
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La Atención Temprana requiere varias vertientes
de actuación, globales, íntegras e interrelacionadas.
Y es que, la complejidad del ser humano y su contexto
hace que sea necesario servicios y recursos interdisciplinares,
ya sean desde el medio educativo, social y sanitario,
dando protagonismo central y esencial a la familia y al
entorno.
La relevancia de la atención temprana sus servicios,
deriva en la necesidad de formación de profesionales
especializados en este ámbito.






